|

“Cuando un amigo se va, queda un tizón encendido que no se puede apagar ni con las aguas de un rió. Cuando un amigo se va, una estrella se ha perdido. La que ilumina el lugar donde hay un niño dormido”. Con pasión cantaba estas letras el asesinado Facundo Cabral para rendir homenaje ante la muerte de un amigo, y son letras válidas para la partida de un familiar o una madre.
La noche de este jueves se regó como polvorín la fatídica noticia de que Eveling Echegoyen, madre del basquetbolista Jasser Jiménez, había muerto. Su batalla contra el cáncer estaba perdida y en su casa, el luto y el dolor se apoderaban de todos los espacios.
Jasser de mucha trayectoria en el baloncesto nacional y buenos números con la Selección Nacional, labora en el Consulado de Nicaragua en Nueva York, y la noticia lo atrapó en tierras foráneas congelándole la respiración no por el frío que azota la ciudad de los rascacielos, sino por la partida del ser más importante en la vida de un humano.
A Jasser y su familia, el colectivo de Pinolerosports.com le pide fortaleza y que ore a Dios para encontrar resignación cristiana. Jasser, hoy tomas un trago amargo, que no conozco el sabor y aún no estoy listo para probarlo. Descanse en paz Eveling Echegoyen.
La vela se está realizando en la funeraria Monte de los Olivos, de dónde saldrá el sepelio fúnebre esta tarde, a las cuatro en punto. |